lunes, 23 de enero de 2017

TOMA DE SOTANA DE LOS SEMINARISTAS DE PRIMER AÑO EL 11 DE FEBRERO

El Seminario San Luis María Grignion de Montfort tiene la alegría de anunciarles la toma de sotana de los seminaristas del primer año el sábado 11 de febrero de 2017 a las 10:30 horas en el convento de la Haye aux Bonshommes durante una Misa pontifical que será celebrada por S.E.R. Mons. Faure. Están todos invitados a esta ceremonia o a unirse a ella por la oración.

COMENTARIO ELEISON Número CDXCVII (497) - 21 de enero de 2017

Color, Poesía…
Como los suburbios fluyen del centro, y la sostienen también,
Así la buena cultura fluye de la Fe verdadera, y la apoya además.
“Ya no se puede más vivir de política, de balances y de crucigramas. No se puede seguir viviendo sin poesía, sin color, sin amor” – palabras de Antoine de Saint Exupéry (1900–1944), aristócrata francés, aviador y escritor, no católico pero debatiendo en su alma con el materialismo del siglo 20. Él dijo de sí mismo: “Soy un hombre rastrillando las cenizas, un hombre luchando por encontrar las brasas de la vida en el fondo de una chimenea”. Y describiendo en su memoria filosófica Tierra de los Hombres (1939) una escena de trabajadores y sus familias apiñados en un tren nocturno de París a Varsovia, escribió que estaba atormentado no por su desolada condición, sino por “ver en cada uno de estos hombres, un poco, a Mozart asesinado”.
Estas citas vienen a la mente después de una visita el año pasado a la Bertramka, una villa situada fuera del centro de Praga en República Checa, y dada a conocer a finales del siglo 18 por las visitas del famoso compositor Wolfgang Amadeus Mozart. En ese entonces se llegaba desde la ciudad por una caminata de media hora por caminos rurales y una vereda revestida de castaños hasta el pórtico delantero, accediéndose a un jardín inclinado cubierto de flores y árboles frutales. Hoy el sombreado sendero ha dado paso a un enorme centro de compras y negocios a lo largo de una calle cargada de tráfico, atendiendo sólo a los semáforos. El pórtico aún está allí, pero el jardín inclinado se ha vuelto agreste, con una solitaria estatua del gran músico y con la mesa de piedra donde se cree terminó de componer su mundialmente famosa ópera Don Giovanni. Poco después dirigió su primera presentación en la ópera de la ciudad, todavía en uso. En cuanto a las dos habitaciones ocupadas en la Bertramka por Mozart, éstas han sido preservadas fielmente, pero la una vez hermosa colección de piezas de Mozart ya no estaba al lí este octubre. La Bertramka todavía tiene atmósfera, pero mucho allí sólo susurra “Mozart asesinado”.
Todavía en el siglo 18 Praga había sido muy amable con él. En 1786, a diferencia de Viena, dio una acogida entusiasta a la igualmente popular y famosa ópera Las Bodas de Fígaro, como lo hizo el año siguiente con Don Giovanni. Y cuando Mozart murió en 1791, la ciudad de casa, Viena, le dio solamente una sepultura de hombre pobre, mientras que Praga le dio honores con una espléndida Misa de Réquiem a la que asistieron miles de personas e interpretada por un centenar de músicos que se negaron a recibir pago. Fueron los Emperadores y nobles católicos quienes, para restaurar la Bohemia católica después de 30 años de guerra religiosa (1618–1648), establecieron la educación musical generalizada para que la juventud Bohemia pudiera tocar en las ceremonias religiosas. Fue esta educación católica que generó en Praga un público capaz de amar de inmediato a Mozart y su música.
¿Puede decirse lo mismo de los católicos hoy en día, o nosotros somos también “asesinos de Mozart? Para Saint Exupéry, Mozart era de alguna manera lo opuesto al materialismo. ¿Pero cuántos Tradicionalistas hoy se aburren en la Misa cantada, y no pueden esperar para regresar a sus balances y crucigramas? Por desgracia, ¿no se sienten casi avergonzados muchos de nuestros muchachos de saber cantar? Y en cuanto a nuestras muchachas, ¡santo cielo! ¿No prefieren muchísimas de ellas ser astronautas o estrellas de voleibol en lugar de saber cómo tocar un instrumento musical que las ayudará a civilizar a sus maridos, humanizar a sus hijos y poner armonía en su casa? Un proverbio alemán dice que el hombre hace la cultura pero la mujer la transmite. ¿No es suicida para una sociedad no promover en sus niñas la verdadera “cultura, poesía y amor” que penetrarán profundamente en sus futuras familias y a través de sus familias en la sociedad?
En cuanto a Mozart, ciertamente que él no es la cumbre de la música espiritual occidental, y más tarde en su vida se unió a la Masonería que entonces estaba de moda en Viena. Pero es mucho más espiritual que el mundo de los centros comerciales y semáforos, como bien lo vio Saint Exupéry, y ciertamente que no fueron los masones, sino sus padres profundamente católicos que formaron en el niño y el joven el corazón católico de donde brotó toda la espiritualidad de la música del adulto. Sin duda que la pieza más frecuentemente ejecutada de toda la música de Mozart, compuesta poco antes de su muerte, es su Ave Verum Corpus, por ser tan frecuentemente interpretado en Misa. Y su profundamente católico Réquiem que aún estaba componiendo en su lecho de muerte. Que su alma descanse en paz.
Kyrie eleison.


jueves, 19 de enero de 2017

SALIDA DEL SEMINARIO A SANTA ANA DE AURAY. EL SEMINARIO A LOS PIES DE SANTA ANA

El seminario aprovecha su ubicación privilegiada en Anjou para hacer descubrir el patrimonio católico francés (y bretón) a los seminaristas. Después de Pontmain, Saint Laurent sur Sèvres, el Monte Saint Michel y diversas abadías, el Seminario fue con Mons. Faure al Santuario de Santa Ana de Auray.
Este lugar bendito del cielo es donde Santa Ana se apareció en 1625 a un campesino muy piadoso llamado Yvon Nicalozic. Los autores espirituales están de acuerdo en decir que Santa Ana se apareció allí manifestando “la tierna gravedad de la más alta de las maternidades”. Esta única y majestuosa aparición de la Madre de Nuestra Señora es más que nunca de actualidad en el momento en que la maternidad y la niñez son objeto de todos los ataques satánicos (masónicos) que vienen de la república atea o de la Roma conciliar.
Esta salida fue la ocasión de conocer mejor la bondad y poder de esta augusta santa.
La Bretaña tiene también otros encantos que son más naturales y que saben también regocijar el corazón del cristiano. Son las bellas riberas alegradas por el hermoso sol invernal. Y por supuesto la costa mágica del golfo de Morbihan (pequeño mar) salpicado de islas y perfumado por los pinos marítimos.
Se terminó con una buena sidra bretona con los residentes contentos de encontrar un aire de antaño con todas esas sotanas.
Una salida que todos recordarán.

Bendito sea Dios.













lunes, 16 de enero de 2017

NUEVO APOYO DE LOS LIBERALES MODERADOS A LA "REGULARIZACIÓN" DE LA FSSPX

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Hoy Adelante la Fe publica en español este texto del sitio italiano "Messainlatino" (de "línea media", "conservador", liberal moderado) que sintetiza muy bien las ilusiones y falsas razones que llevan a la FSSPX a buscar ser "regularizada" por Roma apóstata:

Oración incesante por la plena reconciliación entre Roma y la FSSPX
Creo que todos debemos elevar súplicas y ofrecer sacrificios para que finalmente llegue la pacificación definitiva entre Roma y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
Si este intento fallase también, los primeros que se alegrarían serían los modernistas, que temen aquello que nosotros, por el contrario, esperamos; en especial:
1) La unión de fuerzas en el buen combate de la fe, entre muchos buenos sacerdotes y fieles no vinculados a la FSSPX y la misma Fraternidad.
2) El ánimo que tomarían muchos sacerdotes seculares, regulares y fieles laicos, en este momento perseguidos y aplastados por los Obispos.
3) El consiguiente multiplicarse del número de Santas Misas celebradas en la forma extra-ordinaria.
4) La posibilidad de una equilibrada crítica a algunas expresiones del Vaticano II, declarada lícita por la misma Santa Sede, y, por lo tanto, un golpe mortal al superdogma pseudo-conciliar.
5) El aumento de vocaciones sacerdotales y religiosas en todo el mundo, especialmente en aquellas naciones de Europa donde la fe va apagándose cada vez más.
6) El socavamiento del frente neo-modernista, que ha permitido y favorecido todos los abusos y los errores posibles, pero ha tenido UN SOLO ADVERSARIO que perseguir, obstaculizar e impedir: LA SANTA MISA DE SIEMPRE.
7) Los Cardenales que han presentado los dubia al Papa y todo el amplio movimiento que los apoya serían reforzados y animados  enormemente, con nuevas tropas frescas a su lado.
8) La muerte biológica de los sacerdotes y los Obispos del sesenta y ocho, ya no remplazados por el vacío absoluto de los nuevos seminarios conciliares, dejará necesariamente libres parroquias, santuarios, institutos; no conseguirán venderlo todo a los musulmanes…
Entonces la gente comenzará a comparar y los sacerdotes tradicionalistas serán solicitados por aclamación popular… quizá sea la solución biológica de la crisis de la Iglesia, aunque un gran cisma manifiesto está en el horizonte; pero, si se da, no será el de la FSSPX.
Del mismo modo, consideramos tentaciones diabólicas el humo y las dudas insinuadas contra el acuerdo.
1) como si fuese posible, por ejemplo, un comisariado con millones de fieles y miles de sacerdotes (tan grande sería el número del movimiento tradicionalista unido);
2) como si fuese posible que todo esto pueda hacer “aceptar el Vaticano II”, cuando todas las energías se habrían gastado para anunciar, realizar, todo aquello que después del Concilio fue destruido.
Son necesarios más que nunca súplicas y sacrificios, para que el diálogo tenga un resultado positivo y provenga de él una victoria para toda la Iglesia; estamos en el centenario de Fátima… ánimo… Su Corazón Inmaculado triunfará.
Mons. Benigno Umberti
(Traducido por Marianus el eremita. Fuente: Messa en latino)

R.P. TRINCADO - SERMÓN EN EL SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA

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Bodas de Caná (detalle), Veronese, s. XVI

El Evangelio de hoy narra cómo Nuestro Señor hace su primer milagro, en unas bodas, convirtiendo agua en vino.

El agua que lava, que purifica, y que estaba contenida en recipientes para las abluciones rituales; significa la antigua religión judía, cuyos ritos figurativos caducaron cuando con Cristo llegó lo figurado. El vino que alegra los corazones representa, por su parte, a la religión católica, que nos da el gozo de la verdad completa y la felicidad eterna del Cielo. Eso en cuanto al simbolismo del agua y del vino.

Transcurridos casi dos mil años desde este primer milagro obrado por Jesucristo, sucedió algo increíble e inimaginable: el clero de la misma Iglesia Católica, invirtiendo aquél milagro, empezó a convertir el vino en agua. Cristo convierte al agua en vino y el demonio, remedando a Dios, convierte el vino en agua.

sábado, 14 de enero de 2017

MONS. SCHNEIDER NUEVAMENTE INSTIGA A LA FSSPX A ACEPTAR EL ACUERDO SUICIDA CON ROMA

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"Entre más crece la confusión general, doctrinal y litúrgica, más necesitamos el esfuerzo combinado y unido de todas las fuerzas buenas dentro de la Iglesia"

FUENTE (Non Possumus traduce y publica en esta entrada, la pregunta que sobre la FSSPX se formula a Mons. Schneider y la respuesta de éste. Nuestros comentarios en color rojo )
Pregunta: Usted ha urgido a Mons. Fellay de la FSSPX “que no demore más su aceptación” en cuanto a llevar a la Fraternidad a la plena comunión canónica con Roma. ¿Por qué cree que el momento es ahora? ¿Puede la Fraternidad confiar en Roma en este momento, cuando tantas otras cosas en la Iglesia aparecen sujetas al bisturí de la novedad?
Respuesta de Mons. Schneider: Entre más crece la confusión general, doctrinal y litúrgica, más necesitamos el esfuerzo combinado y unida de todas las fuerzas buenas dentro de la Iglesia [bajo el mando del demoledor Francisco. ¡Demencial!]. Esta es la orden del día en estas horas altamente críticas de la historia de la Iglesia. [Orden, por cierto, diametralmente opuesta a la última que en esta materia nos dio Mons. Lefebvre: "Todo sacerdote que quiere permanecer católico, tiene el estricto deber de separarse de esta iglesia conciliar, mientras ella no recupere la tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica" (Itinerario Espiritual, 1990)].

Esto hizo San Atanasio cuando en el año 362 reunió un sínodo de unión en Alejandría, al cual invitó incluso a semiarrianos bien intencionados y sinceros, los llamados “Homoi ousianos” para combatir el Arrianismo generalmente extendido y el semiarrianismo herético. [Mons. Schneider parece dar a entender que San Atanasio habría invitado a prelados heterodoxos a participar en el sínodo de Alejandría, que el santo habría hecho alianza con herejes arrianos moderados a fin de oponerse con más fuerza a los herejes arrianos extremos. Eso es falso. Sobre los semiarrianos, una cita interesante: "se aproximaban, en estricto razonamiento, al extremo herético; pero muchos de ellos sostenían la fe ortodoxa, aunque inconsistentemente; sus dificultades rondaban sobre el idioma o el prejuicio local, y en no pequeño número se sometieron a la larga, a la enseñanza católica." (The Catholic Encyclopedia, Vol. 1, New York, 1907). Lo cierto es que San Atanasio no pretendió unir fuerzas con herejes. En cambio, el "nuevo Atanasio" (Schneider) pretende lo contrario: que la FSSPX se una a los liberales y modernistas moderados no arrepentidos, impenitentes, para combatir a los liberales y modernistas extremos. Pero además de incitar a esa verdadera traición, pretende que la "alianza de tradicionalistas y conservadores" esté sometida al más dañino de todos los modernistas y liberales actuales: el Papa Francisco, lo cual es tan disparatado como si San Atanasio hubiera pretendido ponerse bajo las órdenes del mismísimo Arrio a fin de combatir el Arrianismo] Algunos oponentes radicales al Arrianismo, como por ejemplo Lucifer, obispo de Cagliari, que era amigo de San Atanasio, un intrépido luchador por la fe verdadera y que sufrió en exilio, declinó la invitación de San Atanasio [pero envió dos Diáconos como sus representantes. El Obispo Lucifer tomó distancia del sínodo de Alejandría no porque San Atanasio buscara alianzas con herejes, sino porque, a su juicio, se estaba incurriendo en "blandura respecto de los semiarrianos arrepentidos" (B. Llorca S.J., Manual de Historia Eclesiástica, 1960, T 1, p. 158)]. Contrario a la actitud de San Atanasio, Lucifer de Cagliari no aceptó otra explicación que el “homo ousios” del Concilio de Nicea, y quiso “salvar” la Iglesia con su grupo, que se aisló considerándose la única parte “sana” de la Iglesia [Pero el Obispo Lucifer no recibió ninguna clase de sanción por causa de su intransigencia].

Cuando la FSSPX siga el principio de “confianza en Roma” demostrará con esto una actitud bastante humana y una falta de visión sobrenatural de la Iglesia. [El sentido de pasaje no es claro. Seguramente hay un error de transcripción. Texto original: When the FSSPX will follow the principle of “trust in Rome”, it will demonstrate by this a quite human attitude and a lack of the supernatural view of the Church.No tenemos que confiar en la persona de un Papa concreto y en sus colaboradores, que todos cambian más o menos rápidamente (incluso 30 - 70 años es muy poco tiempo a los ojos de los 2000 años de la Iglesia y más aún a los ojos de Dios) [Idem]. 

El famoso historiador Ludwig von Pastor, el experto y piadoso autor de la obra maestra “Historia de los Papas” dijo: "Por diferentes que sean las personalidades de los papas, siempre es el mismo Pedro a quien veneramos". Podemos encontrar en las catacumbas la siguiente pintura: una lámpara con forma de barco; en el barco está sentado el Señor que ordena a la tormenta y a las olas; San Pedro permanece en el timón del barco; y está esta inscripción: “Pedro no muere” [pese a los grandes esfuerzos del Papa Francisco y de los demás modernistas y liberales que usurpan la Jerarquía Católica].

COMENTARIO ELEISON Número CDXCVI (496) - 14 de enero de 2017

Eleison Comments by His Excellency Bishop Richard Williamson

Oración Urgente

El mundo hoy puede hacer a un santo desesperar
Pero un medio santo conoce como volverse a orar.
Cuando el Titanic comenzó a hundirse en 1912, es bien sabido que los primeros botes salvavidas a ser lanzados no estaban llenos según su capacidad porque todavía no había suficientes pasajeros que tomaran seriamente la condición condenada del barco afectado. Pero a medida que la plena verdad se volvió ampliamente conocida, así el resto de los botes salvavidas tenían cada uno más personas que las suficientes queriendo abordar. Ahora, el hundimiento del Titanic fue un espejo de Dios mostrando al mundo moderno donde está, pero de ninguna manera todas las personas vivas hoy creen eso, y así los botes salvavidas de la Tradición Católica están siendo vaciados más que llenados. Ni con mucho suficientes almas captan aún la verdad plena de nuestra condición condenada como para estar haciendo lo que ellas necesitan estar haciendo – orar urgentemente.
He aquí como un amigo de Suiza lo pone: “En nuestro país como en otras partes, hasta la última traza de Catolicismo está desapareciendo y el (otrora muy Católico cantón del) Valais no es la excepción. Todo necesita empezar de nuevo, mientras que los enemigos de la Verdad son más numerosos cada día”. ¿Puede alguien decir que esta descripción no encaja en su propia parte del mundo? ¡Ciertamente vale para Inglaterra! En una encuesta realizada a 1,595 adultos ingleses el 18 y 19 de diciembre, solamente 28% creen en Dios mientras que 38% son ateos positivos. Hace poco menos de dos años estas cifras eran de 32% los creyentes, 33% los ateos. Es evidente que los incrédulos están avanzando considerablemente. ¡Pobre Inglaterra!
Pero, ¿por qué es tan importante creer en Dios? Santo Tomás de Aquino explica en su Tratado sobre los Ángeles: así como toda la Creación procede de Dios por un desbordamiento de su bondad, así esa bondad en las creaturas busca volver a la Suprema Bondad del Creador, cada una a su propia manera: vegetales y minerales por una inclinación natural, animales por una inclinación sensorial, hombres y ángeles más perfectamente por una inclinación intelectual de la mente y libre albedrío (1a, 59, 1). Así los seres humanos vienen de Dios para volver a Él por el correcto uso de sus mentes, siendo “inexcusables”, según dice San Pablo, si pretenden que no pueden reconocer a Dios en Su Creación (Rom. I, 20) y por el correcto uso de su libre albedrío para elegirlo a Él en lugar de rechazarlo. Por desgracia, las atracciones sensuales alejan de Dios a la mayoría de los hombres (1a, 63, 9 ad 1).
Sin embargo, ser arrastrados lejos de Él no es para lo que Dios destinó al hombre. Cada hombre que Él creó, lo hizo para el Cielo (I Tim. II,4) y a todos los hombres Él les da la gracia suficiente como para que ellos lo conozcan y lo amen y así lleguen al Cielo. El Cielo es, por consiguiente, para lo que cada hombre es, sea o no que acepte el hecho, y si lo rechaza, está encegueciéndose a sí mismo y no puede tener entendimiento de lo que se trata la vida. Se seguiría que todos estos hombres que son líderes en cualquier dominio son en última instancia ciegos liderando a ciegos, mientras que los seguidores son ciegos siguiendo a ciegos. “Yo soy la Luz del Mundo”, dice Nuestro Señor Jesucristo, “el que me siga, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan VIII, 12).
Entonces, quien rechaza seguir a Dios, ni que decir a Jesucristo y a Su Iglesia Católica, camina en la oscuridad, y la obstinada preferencia hoy de los “Occidentales” globales por más y más oscuridad está preparando un terrible Castigo comparable solamente con el Diluvio en tiempos de Noé. Así como entonces los hombres habían “corrompido su camino sobre la tierra” de tal manera (Gén. VI, 12) que Dios tuvo que intervenir con el Diluvio para prevenir que absolutamente todos los hombres eligieran ir al Infierno, as í también hoy la corrupción es tan terrible que sólo Dios puede interrumpirla.
Pero los hombres siempre pueden orar, y la oración todavía funciona como nada más más funciona. Pues es fácil de imaginar cómo en medio de millones y millones de almas volviéndose a Mammon y alejándose de Dios, Él positivamente ve por y escucha a las cada vez menos almas que se vuelven a Él. Esta hora es para orar, por medio de Su Madre, la oración del Santo Rosario, los quince Misterios al día, si esto es razonablemente posible.
Kyrie eleison.

jueves, 12 de enero de 2017

SÍ SÍ NO NO - EL PROBLEMA DE LA MISA "UNA CUM"

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"SANTA COMUNIÓN", ÁNGELO VON COURTEN, 1848-1925

FUENTE


El problema de la Misa “Una Cum”


1º SEGÚN LA SANA TEOLOGÍA DE LA PRIMERA, SEGUNDA Y TERCERA ESCOLÁSTICA
Padre Domingo Báñez
El eminente teólogo dominico Domingo Báñez[i], comentando la Suma Teológica del Aquinate (In IIam-IIae, q. 1, a. 10) y retomando la hipótesis de su hermano de orden el cardenal Tommaso de Vio, llamado Cayetano[ii] (De comparatione auctoritatis Papae et Concilii, Roma, Angelicum, 1936, ed. a cargo de Vincent Pollet, cc. 18-19), explica que el Papa, si, por pura hipótesis investigativa, cayese en herejía, seguiría siendo Papa. En efecto, la falta de la gracia santificante lo separaría del Alma de la Iglesia y la falta de fe de Su Cuerpo, pero la jurisdicción visible del Pontífice romano no sería herida ya que ella se refiere al gobierno visible de la Iglesia, que es una sociedad visible y no puede ser privada de la Primera Autoridad visible que la gobierna a causa de la falta en esta última de la gracia o de fe, las cuales son hábitos sobrenaturales invisibles[iii].
Por lo tanto, según Báñez (y Cayetano en la escuela de Santo Tomás[iv]), el Papa hipotéticamente hereje no sería miembro vivo de la Iglesia por falta de la gracia, no haría parte ya del Cuerpo de la Iglesia por error contra la fe, pero sería su Cabeza visible en acto en cuanto al gobierno o a la jurisdicción: “El Papa no es Cabeza de la Iglesia en razón de la santidad o de la fe porque no es por ello que puede gobernar a los miembros de la Iglesia, sino que es Cabeza suya en razón del oficio ministerial, que lo hace apto para dirigir y gobernar la Iglesia mediante el gobierno externo y visible y a través de la jerarquía eclesiástica, que es visible y palpable. Por lo tanto, según el influjo espiritual de la gracia y de la fe, no es miembro de la Iglesia de Cristo, si no las tiene; por el contrario, según el poder de gobernar y dirigir la Iglesia, es su Cabeza visible en acto” (In IIam-IIae, q. 1, a. 10, Venezia, 1587, coll. 194-196)[v].

LA HISTORIA SE REPITE

El Obispo Rifán, el Cardenal Castrillón y el Padre Aulagnier

FUENTE (extracto)
En 2003, el P. Paul Aulagnier fue expulsado de la FSSPX por expresar apoyo al acuerdo realizado entre los sacerdotes de la Diócesis de Campos y la iglesia conciliar. En 2006, estableció el Instituto del Buen Pastor en Francia bajo el ojo vigilante de Ecclesia Dei.
Las razones que dio el P. Aulagnier para justificar su apoyo al acuerdo Campos - Roma son, como veremos, casi exactamente las mismas razones que el P. Schmidberger y el P. Simoulin dan en la actualidad en favor de la “regularización” de la FSSPX. A continuación presentamos citas seleccionadas tomadas de la entrevista del P. Aulagnier al periódico The Wanderer:
Creo que existe el peligro de que este conflicto dure por siglos. La Iglesia es una sociedad visible y jerárquica. Si uno vive demasiado tiempo en una autarquía, uno termina perdiendo el significado de lo que es una jerarquía. Así que estamos en peligro, el tiempo pasando y la oposición permaneciendo, de olvidar a Roma y de organizarnos cada vez más fuera de Roma. […]
Es por eso que siempre debemos permanecer en contacto con Roma, no sólo para que ellos avancen en la dirección correcta, sino para recordarnos incesantemente de su buena memoria. Nosotros somos del rebaño. Si permanecemos satisfechos con nuestra situación, entonces hay peligro de un “cisma psicológico”. Me refiero a los jóvenes. […]
La actitud de Roma es nueva. Roma le dio la Misa a nuestros amigos, los sacerdotes de Campos. Y esto libremente y sin condiciones… Hoy es necesario estar dentro con un derecho reconocido de la Misa de San Pio V en los altares de la Cristiandad.
Es importante notar la similitud entre estas palabras y las que uno escucha de los líderes de la Fraternidad en nuestro tiempo. En su carta filtrada a principios de 2016, el P. Franz Schmidberger dijo:
No debemos perder de vista el peligro de que los fieles y algunos cofrades se acostumbren a la situación anormal y la vean como normal. Si los fieles o los cofrades se sienten cómodos en esta situación de libertad respecto a la dependencia de la jerarquía, entonces esto implica una pérdida gradual del sensus ecclesiae.

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Está claro, estimado lector, que el liderazgo de la Fraternidad se ha debilitado. Están repitiendo los mismos errores que ellos ya condenaron. 

miércoles, 11 de enero de 2017

¿CAMBIO? ¿CUÁL CAMBIO?

Ustedes han escuchado decir que la FSSPX no ha cambiado y que si un acuerdo con el papa Francisco alguna vez se realiza, ellos continuarán haciendo lo que siempre han hecho.
Si tan solo eso fuera verdad.
Presentamos bajo estas líneas la evidencia de que la FSSPX de hecho se ha transformado. Más precisamente, Angelus Press (el brazo editorial de la Fraternidad [en USA]) ha adoptado un enfoque editorial más políticamente correcto que en el pasado.
Esta nueva orientación, creemos, es el resultado de la campaña de “branding” dada a conocer hace unos años por el P. Patrick Girouard, quien dijo a sus fieles que el P. Wegner le informó que la Fraternidad ya no iba a ser “negativa” sino “positiva” y empezaría a hablar acerca de “la belleza” de la Tradición en lugar de los errores de la Iglesia [conciliar].
Si esto es verdad (y creemos que lo es), las observaciones del P. Girouard nos ayudan a entender por qué las publicaciones Angelus Press antes del 2012 son bastante diferentes en tono y contenido cuando se comparan con lo que ha sido publicado desde esa fecha.

A continuación presentamos algunos de los textos contundentes, copiosos en doctrina, que Angelus Press tenía como valiosas publicaciones:

3.    P. Kenneth Novak, Dr. Peter Chojnowski, Matthew Anger, Progreso Puritano: Una perspectiva Católica de la Historia Americana, Volumen 12345, 1996.
5.     P. Alfred Roussel, Liberalismo & Catholicismo, 1998
6.    P. Johannes Dormann, El Itinerario Teológico del papa Juan Pablo II para la reunion interreligiosa de Asís, Parte I, Parte II – Volumen 123.
9.     P. Matthias Gaudron, Catecismo de la Crisis en la Iglesia, 2010.
Los escritos recogidos de Carol Robinson y de Ed Willock eran también sellos de la prensa de Angelus durante sus años dorados en los años 90 y los años 2000.
Comparen esos títulos con lo que hoy se publica en la sección "Destacados" en el sitio web de  Angelus Press website:


La sección de “Nuevos Lanzamientos” también nos deja perplejos:



Si bien ninguno de estos títulos debe ser ignorado por los Católicos Tradicionalistas, la ausencia de los libros que Angelus Press solía publicar es sorprendente. Es casi como si la Fraternidad se hubiera vuelto afeminada, promoviendo libros que tratan más de la vida de oración mientras que oscurece los más combativos contra los errores de Roma y del mundo moderno. Uno se pregunta si este cambio ha sido emprendido porque la Fraternidad, al igual que la Iglesia en Vaticano II, está nerviosa de que los viejos libros las hagan aparecer como “profetas de fatalidad”.


Oremos fervientemente para que la FSSPX regrese a su estado anterior. En un mundo inundado de pecado y confusión, se deben seguir los pasos de Mons. Lefebvre, quien predicaba sin vacilar las verdades de la fe católica pero al mismo tiempo no temía condenar los errores del liberalismo, modernismo y progresismo en la iglesia conciliar.

[En el distrito de América del Sur, por su parte, curiosa pero convenientemente, han desaparecido ciertos títulos como "Complot contra la Iglesia" de Pinay, "El Judío Internacional" de Ford, "El Judío en el Misterio de la Historia" de Menvielle, etc. Verificar acáacáacá y acá


martes, 10 de enero de 2017

NUEVO VIDEO APÓSTATA DEL PAPA FRANCISCO

P. CALDERÓN - LA AUTORIDAD DOCTRINAL DEL CONCILIO VATICANO II

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Dado que la cita del R.P. Álvaro Calderón puesta por Non Possumus en esta entrada, ha concitado un merecido interés, ahora publicamos el texto íntegro de la excelente ponencia expuesta por el P. Calderón en el simposio tradicionalista llevado a cabo en Francia con ocasión de los 40 años del inicio del Concilio Vaticano II.


La autoridad doctrinal del Concilio Vaticano II

Padre Alvaro Calderón
Introducción

Estos años de Simposio han puesto de manifiesto que las dificultades suscitadas por el Concilio Vaticano II son graves y muchas; pero en su multiplicidad podemos señalar tres rasgos comunes : la confusión, la proscripción y la conexión. Los problemas planteados por el Vaticano II son confusos por dos motivos; primero, porque el grupo innovador que dominó el Concilio tuvo la prudencia de no ser explícito para evitar la confrontación abierta con la mens tradicional de la mayoría; segundo, porque el pensamiento moderno que lo anima es necesaria y deliberadamente ambiguo, pues no cultiva los instrumentos que dan rigor al pensamiento con la intención de permanecer en el pacífico ámbito del pluralismo doctrinal. Son también errores proscriptos, pues cuando con heroico esfuerzo se logra precisar el pensamiento conciliar tras la bruma de sus textos, se halla que en la mayoría de los casos son errores ya condenados explícitamente por el magisterio antimoderno de los cien años anteriores. Y son planteos, por último, conectados; porque, a pesar de la confusión en que se envuelven, hemos podido comprobar que las novedades prohijadas en los diversos documentos conciliares están ligadas en estrecha trabazón.

Hasta ahora hemos ido destruyendo los diversos errores conciliares por medio de su explicitación, pues una vez quitado el velo de confusión que los protege, aparece su carácter de proscriptos. Pero como están conectados en única construcción, hay una segunda manera de destruir el edificio; la primera es con largo trabajo, demoliendo parte por parte desde el techo hasta los cimientos; la segunda es con un único esfuerzo, golpeando en el punto crucial donde concurren las fuerzas de todos los extremos. Llegados al término de nuestro Simposio, convenía atacar entonces la piedra angular que traba toda la construcción conciliar, impidiendo que el peso de las condenas anteriores la derrumbe. Y esta pieza clave no es otra que la autoridad del Concilio. El constante recurso a la autoridad del Concilio es lo que otorgó a los Papas posteriores la enorme energía necesaria para frenar el impulso antiliberal que traía la Iglesia y lanzarla con fuerza en sentido contrario; y es también lo que anula nuestra resistencia. Pero podemos precisar más, porque la autoridad se divide en doctrinal y disciplinar, y ésta está subordinada a aquélla; por lo tanto, el problema fundamental que debemos resolver es el que plantea la autoridad doctrinal del Concilio Vaticano II, es decir, el valor de su magisterio.

Este problema se resuelve a la luz de dos premisas, cada una de las cuales presenta su dificultad. Como premisa mayor necesitamos decir cuáles son los criterios verdaderos que permiten juzgar el valor del magisterio de un concilio ecuménico, doctrina que tiene todavía muchas zonas de sombra entre los teólogos. Y como premisa menor hay que explicar cómo se ejerció efectivamente el magisterio conciliar, asunto hiperconfuso entre los confusos problemas del Vaticano II. De la diversa posición que se toma en una y otra premisa resulta la diversidad de soluciones que ha recibido esta cuestión.

lunes, 9 de enero de 2017

CATOLICISMO LIBERAL

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EL R.P. DON FÉLIX SARDÁ Y SALVANY

FUENTE (extracto)

Cuando se lee la obra titánica del P. Felix Sarda y Salvany El Liberalismo es Pecado, de 1886, la conclusión sólo puede ser que la FSSPX ha abrazado segura y lentamente la mentalidad liberal católica. 

En el Capítulo 31 [37 en la versión en español], “Una Ilusión de los católicos liberales”, el P. Salvany advierte de las muchas tentaciones que el liberalismo presenta a los no liberales, siendo una de las más seductoras, la idea de que la victoria depende del número de personas que tenga uno a su lado. 

Las palabras del P. Salvany (transcritas abajo en su totalidad) son directamente aplicables a la situación en que la FSSPX se encuentra en la actualidad. 

Actualmente, obispos como Atanasius Schneider creen que una vez que la Fraternidad sea “regularizada”, se podrá “unir fuerzas” con otros “dentro” de la Iglesia, y de este modo permitir que comience finalmente el duro trabajo de reconstruir la Iglesia de Cristo. 

Como un virus, este argumento se ha alojado en las mentes de muchos fieles y sacerdotes de la Fraternidad. Frecuentemente se manifiesta de la siguiente manera: “La Fraternidad tiene aliados en la Iglesia. Ellos nos dicen que necesitan ayuda. ¿Cómo podemos sentarnos sin hacer mientras hay almas en necesidad? ¡Debemos unirnos con ellos! 

Discutiremos más acerca de los efectos psicológicos de la “regularización” que puede tener la Fraternidad en una entrada futura. Por ahora, presentamos la sabiduría del P. Salvany:

Es este, como hemos dicho antes, el sueño dorado, la eterna ilusión de muchos de nuestros hermanos. Creen éstos que lo que le importa principalmente a la verdad es sean muchos sus defensores y amigos. Número paréceles sinónimo de fuerza: para ellos sumar, aunque sean cantidades heterogéneas, es siempre multiplicar la acción, así como restar es siempre disminuirla. Vamos a esclarecer un poco más este punto, y a emitir algunas últimas observaciones sobre esta ya agotada materia.

La verdadera fuerza y poder de todas las cosas, así en lo físico como en lo moral, está más en la intensidad de ellas que en su extensión. Mayor volumen de igual intensa materia es claro que da mayor fuerza; más no por el aumento de volumen, sino por el aumento o suma mayor de intensidades. Es regla, pues, de buena mecánica procurar aumento en la extensión y número de las fuerzas, más a condición de que con esto resulten verdaderamente aumentadas las intensidades. Contentarse con el aumento, sin detenerse a examinar el valor de lo aumentado, es no solamente acumular fuerzas ficticias, sí que exponerse, como hemos indicado, a que con ellas salgan paralizadas en su acción hasta las verdaderas, si algunas hubiere.

Es lo que pasa en nuestro caso, y que nos costará poquísimo demostrar. La verdad tiene una fuerza propia que comunica a sus amigos y defensores. No son éstos los que se la dan a ella; es ella quien a ellos se la presta. Mas a condición de que sea ella realmente la defendida. Donde el defensor, so capa de defender mejor la verdad, empieza por mutilarla y encogerla o atenuarla a su antojo, no es ya tal verdad lo que defiende, sino una invención suya, criatura humana de más o menos buen parecer, pero que nada tiene que ver con aquella otra hija del cielo.

Esto sucede hoy día a muchos hermanos nuestros, víctimas (algunos inconscientes) del maldito resabio liberal. Creen con cierta buena fe defender y propagar el Catolicismo; pero a fuerza de acomodarlo a su estrechez de miras y a su poquedad de ánimo, para hacerlo (dicen) más aceptable al enemigo a quien desean convencer, no reparan que no defienden ya el Catolicismo, sino una cierta cosa particular suya, que ellos llaman buenamente así, como pudieran llamarla con otro nombre. Pobres ilusos que, al empezar el combate, y para mejor ganarse al enemigo, han empezado por mojar la pólvora y por quitarle el filo y la punta a la espada, sin advertir que espada sin punta y sin filo no es espada, sino hierro viejo, y que la pólvora con agua no lanzará el proyectil. Sus periódicos, libros y discursos, barnizados de   catolicismo, pero sin el espíritu y vida de él, son en el combate de la propaganda lo que la espada de Bernardo y la carabina de Ambrosio, que tan famosas ha hecho por ahí el modismo popular para representar toda clase de armas que no pinchan ni cortan.

¡Ah! no, no, amigos míos; preferible es a un ejército de esos una sola compañía, un solo pelotón de bien armados soldados que sepan bien lo que defienden y contra quién lo defienden y con qué verdaderas armas lo deben defender.
Denos Dios de esos, que son los que han hecho siempre y han de hacer en adelante algo por la gloria de su Nombre, y quédese el diablo con los otros, que como verdadero desecho se los regalamos.

Lo cual sube de punto si se considera que no sólo es inútil para el buen combate cristiano tal haz de falsos auxiliares, sino que es embarazosa y casi siempre favorable al enemigo. Asociación católica que debe andar con esos lastres, lleva en si lo suficiente para que no pueda hacer con libertad movimiento alguno. Ellos matarán a la postre con su inercia toda viril energía; ellos apocarán a los más magnánimos y reblandecerán a los más vigorosos; ellos tendrán en zozobra al corazón fiel, temeroso siempre, y con razón, de tales huéspedes, que son bajo cierto punto de vista amigos de sus enemigos. Y, ¿no será triste que, en vez de tener tal asociación un solo enemigo franco y bien definido a quien combatir, haya de gastar parte de su propio caudal de fuerzas en combatir, o por lo menos en tener a raya, a enemigos intestinos que destrozan o perturban por lo menos su propio seno? Bien lo ha dicho La Civiltá Cattolica en unos famosos artículos: "Sin esa precaución, dice, correrían peligro certísimo no solamente de convertirse tales asociaciones (las católicas) en campo de escandalosas discordias, mas también de degenerar en breve de los sanos principios, con grave ruina propia y gravísimo daño de la Religión."

Por lo cual concluiremos nosotros este capítulo trasladando aquí aquellas otras tan terminantes y decisivas palabras del mismo periódico, que para todo espíritu católico deben ser de grandísima, por no decir de inapelable autoridad. Son las siguientes: "Con sabio acuerdo las asociaciones católicas de ninguna cosa anduvieron tan solicitas como de excluir de su seno, no sólo a todo aquel que profesase abiertamente las máximas del liberalismo, si que a aquellos que, forjándose la ilusión de poder conciliar el Liberalismo con el Catolicismo, son conocidos con el nombre de católicos liberales". 

domingo, 8 de enero de 2017

EL P. SCALESE RESPONDE A NON POSSUMUS

Resultado de imagen para Padre "GIOVANNI SCALESE" papa francesco
El P. Giovanni Scalese (*). 
En esta fotografía, como buen liberal, posa entre un crucifijo y un retrato del demoledor Papa Francisco.


"El hecho de que los lefebvrianos estén de acuerdo con los pensamientos expresados por un “liberal moderado perteneciente al clero oficial” ¿demuestra que ahora también ellos están irremediablemente perdidos? En mi opinión, simplemente demuestra que son inteligentes y sin complejos, que todavía saben pensar por sí mismos, están abiertos a la verdad dondequiera que se encuentre, y aún no se han convertido en víctimas de la ideología."


Non Possumus se refirió al P. Scalesse en una entrada del 27 de noviembre titulada “Artículo “políticamente correcto” de DICI sobre las dubia de los cuatro Cardenales”. Simplemente nos interesó saber quien era el sacerdote al que la Neo-FSSPX, en el sitio oficial de Ménzingen, cita y califica como "buen analista de la crisis presente".

El P. Scalese (de los nuevos amigos de la FSSPX) nos contesta desde su sitio web, condenando a Non Possumus y a la Resistencia, y absolviendo a Mons. Fellay, a los demás acuerdistas, y al Vaticano II. 

Leyendo su artículo, no pudimos dejar de sonreír a partir de donde niega que es liberal. Sí, estimados lectores, al mismo tiempo el P. Scalese es capaz de negar que es liberal y -por dar más ejemplos- decir esto acerca de Pablo VI:

Personalmente, creo que Pablo VI fue uno de los más grandes Papas del siglo XX. 

Tiene un gran mérito: ha podido llevar a término el Concilio (empresa ciertamente no fácil) y luego ha llevado a cabo la aplicación del Concilio (empresa aún más difícil).

Me hacen reír los tradicionalistas radicales que acusan a Pablo VI de haber destruido la Iglesia. ¿Cómo es posible que no se den cuenta de que el Papa Montini salvó a la Iglesia?

..."si el mundo conociera el corazón que él tenía, más y más lo alabaría". Algo de eso supo Mons. Lefebvre, que fue recibido y abrazado paternalmente por el Papa Montini.

Pablo VI para mí no es sólo un gran Papa; no es sólo es un santo y doctor de la Iglesia. Es un padre. 

Las citas son del artículo "Elogio de Pablo VI", por el P. Scalese.



Este blog (nacido con el título Sin Pelos en la Lengua y transformado desde el pasado mes de junio en Antiquo robore) ha tenido tres fases: la primera, la más larga y más prolífica (359 entradas), va desde su nacimiento (enero de 2009) a finales de julio de 2011; la segunda fue la más breve (se limitó a pocos meses del 2013, entre marzo y mayo, con una desalineada ocasional en el mes de octubre) es la menos fecunda (8 entradas); la tercera es la actual: iniciada hace un año (enero de 2016) ha producido hasta el momento 100 entradas (aunque más de la mitad de ellas fueron mis homilías dominicales).

Uno de los argumentos principalmente tratado en las entradas de la primera fase, pero totalmente descuidados en las fases siguientes, fue la reconciliación con la "Fraternidad sacerdotal San Pio X" (FSSPX). Más bien, diría que el blog ha nacido a consecuencia de un acontecimiento que vio implicados precisamente a los seguidores de Mons. Lefebvre: la revocación de la excomunión a los cuatro Obispos de la Hermandad y las polémicas que se derivaron de ello, en particular la declaración del episcopado alemán, que les pidió a los cuatro Obispos de manifestar "de modo inequívoco y creíble su fidelidad al Concilio Vaticano II y en particular a la declaración Nostra Aetate", (véase la primera entrada del 30 de enero 2009). Siguieron una veintena de intervenciones en que se trató de demostrar que un acuerdo con la FSSPX era mucho más simple de lo que parecía. De manera intencionalmente desenfadada, traté de exponer mi posición en la entrada del 18 de marzo 2009: prácticamente sustenté que, a mi modesto parecer, para restablecer la plena comunión de la FSSPX con la Iglesia católica bastaba con exigir la la profesión de fe (posición confirmada y precisada en las entradas del 11 de septiembre de 2010 y del 13 de septiembre 2010). Se prefirió seguir otro camino, el de los "coloquios doctrinales." Ustedes han visto cómo ha terminado.

En el ínterin ocurrió la elección de Papa Francisco, que ha reavivado las esperanzas para una solución de la fractura, las que parecían estar ya extintas. Ello por dos clases de motivos: primero, porque el actual Pontífice es, por naturaleza, dado a no dar demasiado peso a las cuestiones doctrinales; segundo, porque como Arzobispo de Buenos Aires y Primado argentino, siempre mantuvo buenas relaciones con la Fraternidad, hasta el punto de no negarle su apoyo para su reconocimiento civil. Mons. Bernard Fellay ha podido encontrarse personalmente, aunque de manera no oficial, con el papa Bergoglio. En este nuevo clima va encuadrada la actitud más conciliadora asumida por la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei" sobre cuestiones doctrinales. Particularmente significativas me parecen las diversas entrevistas de Mons. Guido Pozzo, entre las cuales destaca la realizada a Famille Chrétienne el 20 de octubre de 2014 (traducida al italiano por el sitio Una Vox), y la realizada a la agencia ZENIT el año pasado (28 de febrero de 2016 y 8 de abril de 2016). Respecto a la interpretación del concilio, en esta entrevista, el Secretario de “Ecclesia Dei” sostiene en la práctica una tesis muy similar a la que expuse en el artículo Concilio y “espíritu del concilio” y, como único punto “no negociable” en las negociaciones para llegar a un reconocimiento canónico, indica… ¡“la adhesión a la Professio fidei”! Probablemente si en lugar de introducirse en extenuantes y vanos "coloquios doctrinales" y pretender de los lefebvrianos una incondicional adhesión al Vaticano II, se hubiera adoptado ya desde el principio una posición de este género, a esta hora la FSSPX ya sería una institución (prelatura, ordinariato o lo que sea) de la Iglesia católica.

Naturalmente que no todos, tanto entre los progresistas como entre los tradicionalistas, ven con buenos ojos una eventual reconciliación. Ciertamente no se pueden ignorar los posibles riesgos de un reconocimiento canónico en el actual momento; y por otro lado no parece justo el dejar escapar una ocasión más bien única que inusual. En lo personal, por muchas razones, yo hubiera preferido que el acuerdo se alcanzara durante el pontificado de Benedicto XVI. Pero el hecho de que esto no sucediera muestra que, en general, hay que moverse más libremente y que debemos guiarnos únicamente por factores objetivos, sin ser condicionados por las reacciones que puedan causar ciertas decisiones (con lo que se termine por exigir a los lefebvrianos más de lo necesario, solo para evitar de ser acusados después de excesiva indulgencia). Muchos, en la FSSPX o salidos de ella, acusan a la Fraternidad de haber cedido y de deriva liberal. En uno de estos episodios me he encontrado involucrado personalmente. En el sitio Non possumus de la “Sociedad sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María”, perteneciente a la denominada “Resistencia católica” (el movimiento creado por Mons. Richard Williamson luego de su expulsión de la FSSPX), apareció recientemente una entrada respecto a un “Artículo “políticamente correcto” de DICI sobre las dubia de los cuatro Cardenales”.

En el artículo en cuestión, publicado por el sitio DICI el 24 de noviembre de 2016, el autor, P. Alain Lorans, en cierta parte escribió:

“En el fondo, como lo dice un buen analista de la crisis presente, se ven dos concepciones de la Iglesia enfrentadas: “Por un lado están aquellos que consideran que es un deber pastoral de la Iglesia el enseñar la doctrina revelada, tal cual es; por el otro, aquellos que preconizan como única actitud pastoral aceptable el acompañamiento, el discernimiento y la integración”.

Pues bien, los de Non possumus se sintieron con el deber de desenmascarar al anónimo “analista” citado por el Padre:

¿Quién es este “buen analista de la crisis presente”?: Se trata del P. Giovanni Scalese, un liberal moderado perteneciente al clero oficial.

A tal revelación han hecho seguir un florilegio de mis “buenos análisis”, para demostrar precisamente la deriva liberal de la FSSPX.

Bueno, parece que aquí nos encontramos frente a un claro ejemplo de dos diversas maneras de ser tradicionalista: una manera inteligente y una manera marcada de estrechez mental.  Si bien yo no soy un lefebvriano (pero tampoco un “liberal” aunque “moderado), yo siempre he profesado respeto y estima por Monseñor Lefebvre y la Fraternidad fundada por él, porque creo que ha desempeñado -y sigue desempeñando- un papel importante en la iglesia: el de recordar a todos la tradición, descuidada en estos últimos años; y por eso yo siempre he esperado una reconciliación. Tengo que decir que mi respeto y mi estima han sido correspondidas ampliamente.

Cuando publiqué el artículo Concilio y “espíritu del concilio”, fue retomado por La Porte Latine. En el mensaje que enviaron para informarme la publicación la definieron como “muy interesante”. Cuando, el año pasado salió la exhortación apostólica Amoris laetitia, la FSSPX difundió un declaración en la que se retomaron, con comillas, muchos pasajes de mi entrada del 14 de abril de 2016. Ahora, el sitio web oficial de la Fraternidad, hizo referencia al "análisis" sobre la crisis en la Iglesia (por cierto, la frase citada en el artículo del P. Lorrans se tomó de la entrada del 16 de noviembre, 2016). El hecho de que los lefebvrianos estén de acuerdo con los pensamientos expresados por un “liberal moderado perteneciente al clero oficial” ¿demuestra que ahora también ellos están irremediablemente perdidos? En mi opinión, simplemente demuestra que son inteligentes y sin complejos, que todavía saben pensar por sí mismos, están abiertos a la verdad dondequiera que se encuentre, y aún no se han convertido en víctimas de la ideología. Ésto también demuestra que, si de parte de la Iglesia católica no se hubieran asumido actitudes, incluso digamos, "ideológicas", no sólo a esta hora el "cisma" ya se habría sanado, sino probablemente no habría ocurrido nunca. Cuando hay claridad y rigor sobre los principios y disponibilidad sobre las cuestiones prácticas; cuando hay apertura mental y buena voluntad; cuando hay plena conciencia de la propia identidad y tolerancia hacia las legítimas diversidades, tarde o temprano se encuentra un acuerdo, incluso conservando cada uno la propia especificidad (que en este punto ya no es un motivo de conflicto sino una riqueza para todos).

Desafortunadamente, no se encuentra siempre tal apertura a la verdad («Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est»), sino que frecuentemente nos encontramos con mentes estrechas y oscurecidas por la ideología (¡también la tradición, mal entendida, se puede convertir en la ideología!). Y es así que no interesa si una afirmación sea justa o equivocada en sí, sino que importa más quién la ha pronunciado (contradiciendo así la sabia admonición de la Imitación de Cristo: «Non quæras quis hoc dixerit, sed quid dicatur attende»). ¿Qué puede venir de bueno de un “liberal moderado perteneciente al clero oficial”? Parece escuchar a Natanael: “¿de Nazaret puede venir algo bueno?” [P. Scalese: no exagere ni enrede las cosas a su favor. Hemos dicho que usted es un "liberal moderado", no hemos dicho que usted sea un perfecto inútil ni que sea un malvado] Lo bonito es que ciertas actitudes de cerrazón no sólo se encuentran entre los que están, de hecho, fuera de la Iglesia, sino también entre algunos tradicionalistas de nuestra casa. Cuando precisamente publiqué mis diez puntos sobre Amoris laetitia ("Saludable autocrítica") mientras los lefebvrianos encontraron algunos puntos dignos de ser retomados en su declaración oficial, algunos catolicotes de entre nosotros, ¡se quejaron sobre el hecho que en aquellas entradas, para criticar la exhortación apostólica, se recurrió al concilio!

No son pocos los católicos tradicionalistas que, ante la crisis sin precedentes que enfrenta la Iglesia, en lugar de indignarse, prefieren remarcar, tomamdo distancia y con aires de cierta superioridad: “¿por qué maravillarse? Lo que está ocurriendo no es más que la consecuencia natural del Vaticano II. El mal no es lo que está sucediendo hoy en día, sino el concilio que ha sentado las bases para que esto suceda". Olvidando que entre el Concilio y nosotros hay cincuenta años, durante los cuales los Papas que se han sucedido en la cátedra de Pedro han demostrado que no es verdad que del Concilio tenga que derivarse necesariamente la subversión de la Iglesia y su doctrina. Limitándonos al ámbito moral, ¿quién ha escritoHumanae vitae o Familiaris consortio, a las cuales hoy se apela para refutar Amoris laetitia? ¿Quizás Pío XII? ¿O dos Papas "conciliares", que evidentemente no encontraron en el Vaticano II motivos que los llevaran a las conclusiones de Amoris laetitia?

Quien asume con respecto al Concilio una actitud de rechazo total, no es tan diferente de los que lo consideran un "súper-dogma", al que no es lícito cuestionar siquiera un ápice. Al igual que en todas las cosas, hay un término medio -en el que, al parecer, también están de acuerdo los lefebvrianos- en el cual el Vaticano II debe tomarse como lo que es: un concilio (por lo tanto una expresión solemne del magisterio eclesiástico, al cual se le debe la máxima atención) “pastoral” (y por lo tanto con todos los límites que esto comporta). El Vaticano II no debe ser rechazado en bloque ni absolutizado 
[¿Seguro, P. Scalese? Lea la cita de un excelente teólogo tradicionalista que ponemos abajo]. El confrontar el concilio debe realizado con una actitud respetuosamente crítica que, junto a una general aceptación, no excluye la posibilidad de discutir sobre algunos cuestiones que no pueden ser consideradas definitivamente cerradas. Si S.E. Mons. Lefebvre firmó todos los documentos conciliares significa que no halló ninguna herejía; indudablemente se dio cuenta de la ambigüedad de ciertas expresiones, pero evidentemente estuvo convencido que de aquellos textos se pudiera dar una interpretación ortodoxa [En el Concilio un Obispo podía firmar las actas para hacer constar su participación en las discusiones -como de hecho sucedió en el caso de Mons. Lefebvre-, y no necesariamente como señal de conformidad con lo expresado en los textos definitivamente aprobados]. Si en algún momento cambió de actitud, se puede pensar que lo hizo porque tenía la impresión -ciertamente no infundada- de que la Iglesia estaba teniendo predominantemente una interpretación errada del concilio. Pero si la Iglesia declara con autoridad cuál es la interpretación correcta (y Benedicto XVI, irresponsablemente renunciado, lo hizo en el discurso del 22 de diciembre de 2005, y ahora Mons. Pozo completa la perspectiva con algunas precisiones importantes) ¿por qué continuar descargando sobre el concilio culpas que no tiene?

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Cita del R.P. Álvaro Calderón (“La Autoridad Doctrinal del Concilio Vaticano II”, ponencia expuesta en el Simposio por los 40 años del inicio del Concilio Vaticano II): Las declaraciones conciliares no pueden contribuir en nada al modo ordinario del magisterio, pues el vicio que las afecta impide vincularlas a las declaraciones del magisterio auténtico anterior. Si hay una página, por dar un ejemplo, que parece reafirmar y hacer progresar la enseñanza tradicional es, justamente, la que trata de la autoridad del magisterio jerárquico, en el n.25 de Lumen Gentium. ¿podemos al menos rescatar este texto? No, por cierto, porque en el capítulo anterior este mismo documento ha subordinado el oficio jerárquico al sensus fidei, lo que obliga a entender la doctrina del n. 25 de manera muy distinta a lo enseñado por el Vaticano I. Además, la misma noción de infalibilidad se desdibuja al sostener que las fórmulas dogmáticas son siempre inadecuadas para expresar el misterio revelado, permitiendo siempre un cierto pluralismo. (…) El magisterio conciliar no sólo carece de autoridad, sino que es reprobable... Es claro que la doctrina que anima los documentos conciliares responde a la de la nueva teología, condenada repetidas veces por los papas anteriores de manera general por su intrínseco relativismo. Por lo tanto, la doctrina conciliar no sólo carece de valor como magisterio simplemente auténtico, no solamente está exenta de autoridad simplemente teológica, sino que es en su conjunto reprobable, al menos por estar impregnada del relativismo del pensamiento moderno, puesto de manifiesto en la deliberada ambigüedad de su lenguaje… terminamos nuestra exposición expresando el vehemente deseo que este simposio por los cuarenta años del concilio vaticano II declare solemnemente la nulidad del magisterio conciliar. Porque la ingente multitud de nuestros trabajos ha probado que su doctrina está pervertida por el ángulo que se la mire (…)”.


(*) EL P. SCALESE SEGÚN EL P. SCALESE:

El padre Giovanni Scalese (Roma, 1955) pertenece a la Orden de los Clérigos Regulares de San Pablo (Barnabitas). Es sacerdote desde 1981. Recibió su bachillerato en filosofía y teología en la Universidad Pontificia de Santo Tomás (Angelicum) y una licenciatura en teología (especialización en Teología Bíblica) en la Universidad Pontificia Gregoriana. Se graduó en filosofía en la Universidad de Bolonia con una tesis sobre "La Orden de los Barnabitas" Rosmini ( "Estudios Barnabiti" 7 / 1990-9 / 1992). Imparte clases de religión, historia y filosofía en el Colegio Querce de Florencia, en el Colegio de San Luis de Bolonia y el Instituto Biachi de Nápoles. De 1994 a 1999 fue rector del colegio Querce; del 2000 al 2006, Asistente General de la Orden. De 2003 a 2009 fue misionero en Asia (Filipinas y la India); 2011-2014 rector del Bianchi. Junto con el Padre Antonio Gentili publicó el "Prontuario del espíritu. Enseñanzas ascéticas y místicas de San Antonio María Zaccaría" (Milán, 1994). Publicó la primera edición italiana de las Constituciones de los Clérigos Regulares de San Pablo de 1579 ( "Estudios" Barnabitas 31/2014). 
(Del perfil de blogger publicado por el P. Scalese).